Mug cake On-the-go

Preparado casero para mug cake.
Preparado casero para mug cake.

Mug cake on-the-go. Este pastel en una taza no necesita ya mucha presentación, hay miles de recetas circulando por la red.  La idea de un mug cake es disfrutar de un pastel cuando no tenemos tiempo o muchas ganas de ponernos a hacer un pastel con el tiempo y la de cacharros que se manchan.  O sea, es un “¡lo quiero y lo quiero ya!”.  Vi esta receta hace pocos días en un precioso blog que sigo que se llama Manzana y Canela y la verdad es que me llamó la atención el hecho de que fuese un preparado como los comerciales y que no precisase huevo (francamente, un huevo para una ración de pastel me parece excesivo).  Siendo un preparado, no sólo nos facilita la vida a la hora de la preparación del pastel, ya que no hay que ponerse a sacar, ni a pesar ingredientes, sino que nos facilita enormemente el hacerlo portable.  Mucha gente tiene necesidad de tomar un snack en algún momento del día y puede que (si estás en una oficina fuera de la ciudad, como yo) no tengas muchas alternativas para encontrar un alimento sano si no lo tienes a mano.  Así que tener este preparado casero y sano reservado, puede ayudarnos con la energía necesaria para superar una mañana o una tarde duras.  ¡Isabel, esta receta va por ti, mi compañera y seguidora más especial!

Como os digo, si  bien la receta de Montes me encantó, tenía que hacerle algunas modificaciones para transformarla en un verdadero snack “para llevar” y también para adaptarla a mi gusto (no me gusta tanto el chocolate negro).  Le he añadido leche en polvo para que sólo haga falta añadir agua y dos cucharaditas de aceite (un poquito del que te sobre de aliñar la ensalada de tu tupper). Hoy día, en casi todas las oficinas hay un microondas, así que, no renunciemos a un capricho dulce, nos ayudará a mantenernos más despiertos y concentrarnos más en esos ratos difíciles.  Además, la preparación no puede ser más fácil, en un minuto lo tendrás listo.  ¡Ah, se me olvidaba, si puedes, usa una cuchara de medida estándar. (más…)

Mermelada de fresas al punto de sal

Mermelada de fresas al punto de sal
Mermelada de fresas al punto de sal

Tenía otros planes ayer para la receta de la semana de San Valentín (mis compis de la oficina lo saben), pero no me ha acompañado ni el sol, ni el tiempo, así que he tenido que re-planificar la receta.  Aprovechando el dulzor de la festividad, el color rojo y que el Pisuerga pasa por Valladolid, hoy hablaremos de mermeladas, je, je.  ¡Sí, a veces, soy así de romántica!

Hace días que tengo pendiente hablaros de las mermeladas como un proceso y también contaros mi experiencia de años haciendo mermeladas, porque como en todo, he ido adquiriendo con el tiempo, con lecturas, comprando mermeladas por donde quiera que viajo, aprendiendo recetas de otros expertos, etc…  La mermelada de hoy, de fresas al punto de sal, es uno de los ejemplos de ello porque reúne todos los trucos que he ido poco a poco incorporando a mi receta. (más…)

Wok de pollo y gambas

Wok de pollo y gambas.
Wok de pollo y gambas.

Sin tonterías, ni ingredientes raros o difíciles de conseguir.  Así es como cocinaremos nuestro plato de hoy.  Quiero redimirme porque muchos de vosotros me comentáis que no encontráis algunos ingredientes que uso en mis recetas. Realmente suelo comprar todo en un hipermercado muy conocido, a lo sumo, en alguna tienda de productos asiáticos o latinos, pero entiendo que no todos las tenemos a mano y es esencial para una cocina sostenible utilizar tanto productos del mercado de nuestro entorno, como utilizar al máximo lo que tenemos en nuestra despensa.

Este es el espíritu de un wok casero.  La receta de este plato será siempre una aproximación, es decir, que lo fundamental es que utilicemos los productos frescos que tengamos en la nevera. Es un plato que se cocina muy rápido, en tan apenas 8-10 minutos.  Lo verdaderamente fundamental a la hora de hacer un wok es la organización.  Debes tener todos los ingredientes cortados y listos para añadir al wok caliente.

Además, vais a ver cómo hacemos cierto el milagro de Jesús de multiplicar los panes y los peces.  Con esta receta, que no lleva más allá de 600 g de verduras y 450 g de carne podemos servir abundantemente ¡nada menos que a seis comensales! Os dibujo una situación típica: vienen amigos a tomar un café que se va alargando y ves que se hace la hora de cenar.  En vez de recurrir al típico embutido y laterío, vamos a sorprender a nuestros amigos con una cena sorprendente. ¿Y si les invitamos a pasar a la cocina y cocinarse sus propios noodles? (más…)

¡Caldito seas!

¡Caldito seas!
¡Caldito seas!

“Esto es lo que le dice un pollito a otro pollito cuando le quiere maldecir”.  Este viejo chiste infantil me arranca una sonrisa cada vez que lo recuerdo.  Sabéis que cada familia tiene sus palabras secretas (nosotros tenemos muchas, jeje), que sólo se usan dentro de la intimidad familiar y que fuera, muchas veces no tienen sentido, amén de que nos daría una vergüenza terrible compartirlas.  Pues este es el caso de caldito seas, porque así le llamamos nosotros a la sopita caliente de las noches de frío invierno.

Es una receta muy importante, porque es una receta de aprovechamiento absoluta. La mejor manera de llamarla es Ecosopa si además de asegurarnos de no tirar nada que sea nutricionalmente aprovechable a la basura, nos cercioramos de que los alimentos procedan de crianza o cultivos ecológicos.  Esto es una cocina sostenible y responsable, tanto desde el punto de vista de la economía, como de la calidad.  En los tiempos que corren, debería ser uno de nuestros objetivos al ponernos el delantal. Por nosotros y por nuestro entorno. (más…)

Gallo pinto

Gallo pinto costarricense
Gallo pinto costarricense.

 

¡Pura vida! Esta es la palabra con la que los Costarricenses usan para definir nuestro país y el privilegio de vivir en una tierra bendecida por la naturaleza, exuberante y bella. Costa Rica, con una extensión sólo algo mayor que Aragón, disfruta de una variedad geográfica que incluye siete volcanes activos, mesetas, valles, islas y costa a ambos lados de los océanos Atlántico y Pacífico. En un entorno así, nos encontramos con el país con mayor biodiversidad por kilómetro cuadrado del mundo.  Desde especies de fauna como el jaguar o el quetzal hasta 1000 clases diferentes de orquídeas entre su flora.  Toda esta vida está fuertemente protegida por el país dentro de sus 27 parques naturales, ya que el turismo sostenible es el mayor recurso económico del país. Loable.

Políticamente también es un país notable.  Sin ejército desde la Constitución de 1948, Costa Rica es una de las democracias más estables de América.  El coraje de un pueblo pequeño, pero valiente y sin miedo. ¿Y si no, quién no recuerda la hazaña de la Selección de Costa Rica en el mundial de Brasil de 2014?

Costa Rica. Fuente: Google Images.
Costa Rica. Fuente: Google Images.

La receta que hoy os traigo es tan costarricense como la carreta o la Guaria Morada, es el Gallo Pinto. En realidad es una receta que se come en casi toda Latinoamérica y se conoce con diferentes nombres, como rice and beans, pabellón, moros y cristianos, casado o arroz con frijoles o habichuelas.  La manera de cocinarlo varía un poco en cada región o país, ya que, por ejemplo, en el Caribe se suele preparar con leche o aceite de coco. El gallo pinto se come tradicionalmente para el desayuno, sí habéis oído bien, se sigue haciendo así en el campo, pero con la vida agobiada de las ciudades se ha relegado a los desayunos o almuerzos del fin de semana.  Un buen brunch, ¿no?  Como veréis en la imagen, el gallo pinto se sirve siempre acompañado de otros acompañamientos. Esta vez, con tajadas de plátano maduro frito, carne mechada, pico de gallo y nata agria (os pongo la recetas de mi madre también); pero también podemos comerlo con pollo, huevo, guacamole, etc… ¡Atención vegetarianos!, este plato, acompañado de otros elementos no cárnicos es muy completo.

Salsa Lizano. Fuente:http://www.foodlibrarian.com
Salsa Lizano. Fuente: http://www.foodlibrarian.com

La que hoy os enseño, es la típica de Costa Rica, que lleva cilantro y salsa Lizano.  Esta salsa a base de vegetales con fórmula secreta es casi insustituible, aunque no es fácil de conseguir en España. Algunos afortunados la podréis encontrar en tiendas de productos latinos y si no, la podéis sustituir por salsa inglesa Worcestershire, la Lea & Perrins de toda la vida.  No sabrá igual, pero yo me he pegado más de 30 años de espera para poder hacer esta receta con Lizano y no hemos dejado de comer gallo pinto mientras tanto.  Empecemos a cocinar y vaya desde aquí un homenaje a mi querida tierra. (más…)

Perlas del Japón con leche de coco.

Perlas del Japón con leche de coco.
Perlas del Japón con leche de coco.

Perlas del Japón se llaman en Francia, ¡Qué nombre tan exquisito y sofisticado!, ¿verdad? Pues aquí en España es tapioca de toda la vida. Este alimento se puso de moda cuando yo vine a España, un poco antes de los años 80. Recuerdo las panzadas de tapioca con leche (porque en sopa no me gustaba) que me daba con mi hermano en nuestra casa del barrio de Las Fuentes.  Después, no recuerdo cómo, dejamos de comerla. Hasta hoy. De vez en cuando, tengo la oportunidad de pasearme por los supermercados de la frontera de Francia y me gusta ojear un poco lo que se cuece en sus fogones. Me quedé enamorada del nombre de este producto y lo compré sin saber muy bien lo que era. Ya en España, gracias a Google, me enteré que era mi tapioca de siempre.

La tapioca, que es la fécula de la yuca, tiene buenas propiedades nutricionales, ya que es muy digestible, no contiene gluten, por lo que es apta para celíacos, y los hidratos de carbono complejos que contiene aportan un extra de energía perfecto para runners, por ejemplo.  La tapioca es una fuente de vitaminas B, calcio, fósforo y potasio.

Antes de cocinar, la tapioca se presenta en pequeñas bolitas blancas, como perlas y no tiene prácticamente sabor. Durante la cocción, las bolitas absorben mucho líquido y liberan su poder espesante. Su aspecto se transforma, ya que aumentan varias veces su tamaño inicial y se vuelven transparentes.  Son entonces como pequeños contenedores de sabor, por eso es importante que el líquido en que se cuezan sea rico en sabores.  Como curiosidad, os comentaré que en los países asiáticos preparan una bebida de té frío con bolitas de tapioca de colores que llaman bubble tea. ¿Lo conocéis? (más…)

Fabes con sepia

Fabes con sepia
Fabes con sepia

Hoy comeremos plato de cuchara, que hace mucho frío. Tenía muchas ganas de preparar un plato de fabes desde aquel viaje a Asturias y Galicia que hicimos hará un par de años con nuestra amiga Mónica.  Es que he de confesar que yo era de fabada de lata y garbanzos de bote, y no veáis lo que aluciné cuando probé la fabada de verdad. He descubierto que sólo es necesaria una mínima organización para poner en remojo las legumbres y la diferencia es notoria.  El coste también es significativamente menor, así que todo son ventajas.  Me enseñaron hace poco un truco para cocineros last minute como yo, y consiste en poner a remojo 12 horas toda la bolsa de legumbre a la vez. Una vez transcurrido el tiempo de remojo, lavamos y escurrimos, separamos la legumbre en las porciones que normalmente hagamos y congelamos ya remojadas el resto de porciones. (más…)

Bucatini a la amatriciana

Bucatini alla amatriciana.
Bucatini alla amatriciana.

Os invito que hagamos un evocador viaje con los sentidos por el Trastévere romano.  Recorramos tranquilamente sus calles empedradas y dejemos que el siena de sus calles y el bullicio de la gente nos invada. Así, como decía Balzac, “el amor sigue su instinto para encontrar su camino hasta el corazón”, de pronto, nos sentiremos irremediablemente atraídos por el universo de aromas  que emana el interior de una  trattoria. Dulce olor a tomates y albahaca, mezclado con la fuerza del perfume de  quesos y chacinerías, todo  bajo la mansa penumbra de las velas.  ¿Lo estáis proyectando? Yo ahora mismo me siento personaje en La Dama y el Vagabundo

Una calle del Trastévere de Roma. (fuente: http://www.romewithmarisa.com)
Una calle del Trastévere de Roma. (fuente: http://www.romewithmarisa.com)

La receta que hoy compartimos es una de las reinas de la gastronomía de Roma.  Según Wikipedia, el sugo all’Amatriciana debe su nombre a los antiguos pastores de Amatrice (que también significa amante en italiano), una pequeña localidad del Lazio a los pies de los Apeninos, desde la que acudían a Roma los veranos a vender sus productos.  La salsa originalmente se elaboraba a base de guanciale, que es una conserva de carne de cerdo –concretamente el carrillo- sin ahumar, bastante parecida a nuestra panceta curada, guindilla,  queso pecorino y spaghetti.  Se denominaba Gricia. Los romanos la adoptaron y modificaron incorporando en siglo XVIII el tomate, traído de las Américas y en algún momento los bucatini, que es un formato de pasta larga, más gruesa que el espagueti y con un agujero en el centro que permite absorber muy bien el sabor de las salsas. Es entonces cuando pasó a llamarse como la conocemos.

Existe ente los más puristas cierta controversia respecto de algunos ingredientes que se usan en la receta, como la cebolla o el vino blanco, que no estaban en la receta original, pero que en alguna medida ayudan a reforzar los sabores.  He podido escuchar a algunos chefs italianos justificar la presencia de ambos, ya que la cebolla –el más denostado-  aporta un contrapunto de dulzor a la panceta y el vino resalta el resto de los sabores.   Tal como lo explican, yo estoy de acuerdo, así que los he usado con moderación en nuestra receta. Así nació este plato lleno de contrastes, simple y  complejo, dulce y picante a la vez, que nos transportará de un soplo a esa Italia bella con la que todos soñamos. (más…)

Paté vegano de champiñones, soja y avellanas

Paté de champiñones, soja y avellanas.
Paté de champiñones, soja y avellanas.

La receta que hoy os presento es una de las preferidas de mi hija y sus amigas. Siempre que organiza una cena con ellas me piden que les prepare este paté y lo han bautizado y todo, le llaman paté de barro (¡Qué monas!) por el color y la textura, pero no os asustéis, que el sabor es sorprendente, la avellana y la salsa de soja hacen un buen equipo y estoy convencida de que os gustará. Hace un tiempo os introduje un nuevo formato de alimento, la soja texturizada y os hablé de todas las propiedades nutricionales que tiene en la alimentación tanto de vegetarianos como carnívoros que quieran reducir su ingesta de carne.

Cuando descubrí la receta, todavía no sabía nada de la soja texturizada y tampoco cómo encontrarla, así que opté por sustituirla por habas de soja cocidas en conserva de las que se encuentran en el supermercado. El resultado es igualmente bueno, así que los que no tengáis tiempo de ir en busca de la soja texturizada, no dudéis en probar este paté y usad mi vieja alternativa.

La preparación es muy sencilla, apenas se tarda 5 minutos en tenerlo listo. Os pongo las instrucciones para Thermomix y para modo tradicional porque me lo estáis demandando. (más…)

Pato con peras

Pato con peras.
Pato con peras.

Conocí este guiso típico catalán hará unos seis años y me enamoré de él perdidamente. De hecho, fue uno de los primeros platos que anoté en mi lista de propuestas al iniciar mi andadura en el blog. Antes de iniciar un nuevo proyecto cada semana, procuro documentarme un poco sobre el origen de la receta y sus peculiaridades. Como el mundo de internet está lleno de manuales de cocina y variantes personales, también hago un análisis comparativo de cuál es la receta más auténtica, o la mejor variante, o incluso hago mis propias pruebas por si una personalización aportaría valor. Así nace un post en este blog. En el caso del pato con peras, o ánec amb peres, el objetivo era encontrar la receta madre tradicional, porque es un plato muy versionado. He encontrado desde versiones familiares hasta sofisticadas interpretaciones de autor.

Buscando, buscando, uno siempre encuentra joyas debajo de las piedras y yo he encontrado una fantástica. Resulta que un equipo de expertos de la Fundació Institut Catalá de la Cuina ha recopilado en un vasto trabajo de ocho años un inventario de 1.136 registros tipificando la cocina catalana y proponiéndola a la UNESCO como Patrimonio inmaterial de la humanidad. ¡Ahí es nada, los catalanes haciendo patria. Ojalá todas las comunidades autónomas difundiéramos nuestros recursos culturales de esta manera! Este libro, como os imaginaréis, ya forma parte de mi lista de deseos para el próximo año, pero mientras no lo tenga en mi estantería, puedo consultar las recetas en este buscador que han incorporado a su web. Está en catalán, pero os invito a echarle una ojeada porque es una delicia. (más…)

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