Lengua de vaca guisada.
Lengua de vaca guisada.

Soy consciente de que esta receta levantará grandes amores y odios, pero quería traérosla porque es un clásico de la gastronomía en casi todos los países. Lo sé, muchos de nosotros tenemos un rechazo cultural a ciertas partes de la anatomía de los animales que comemos. Yo misma, confieso que no soporto el hígado en ninguna de sus versiones, salvo el foie y sin embargo, para otros es un auténtico manjar. Pero el caso de la lengua, es distinto y me gustaría pedir de antemano a los lectores aprensivos que por lo menos me deis la oportunidad de hablaros un poco sobre las propiedades este órgano. La carne de la que nos alimentamos suele ser en general de tipo muscular y es la que más apreciamos, tanto por su apariencia, como por su sabor. Pero también comemos vísceras, como el hígado, el corazón, el intestino etc… que tienen textura y sabor diferentes. Pues bien, la lengua, por su apariencia, parece estar en tierra de nadie en esta división y es lo que nos crea un cierto recelo inicial, pero no, es un órgano muscular con numerosas terminaciones nerviosas e irrigación sanguínea, igual que un solomillo. La principal diferencia con otros músculos es que está recubierto por una piel (mucosa) que la protege de los cambios de temperatura, las texturas, etc… y que además alberga las terminaciones nerviosas que le confieren el sentido del gusto y el tacto tan agudo. La naturaleza ha dotado a este conjunto de músculos con los mejores recursos del organismo. ¿Sabíais que es el organismo que más rápido se cura del cuerpo, o que es el único conjunto muscular de movimiento voluntario del cuerpo que no se fatiga? Una maravilla de órgano, vamos. Para nosotros es un alimento de alta calidad y que gastronómicamente está a la altura de sus características. ¿Os vais a seguir resistiendo a probarlo? (más…)