Flan de Mató.
Flan de Mató.

Me gusta la cultura catalana. Mucho más desde que empecé a estudiar catalán hace tres años. Este sentimiento va más allá de la política y las fronteras, que siempre han sido líneas imaginarias que se pintan en un mapa. Se va adquiriendo a medida que te sumerges en la cultura y creas lazos emocionales con su gente. Como lingüista de vocación os aseguro que el uso de la lengua es como una llave que siempre abre puertas, nunca las cierra. La gastronomía es uno de los pilares de esta cultura con orígenes profundamente arraigados en la tierra y el mar.  Lo que más me fascina de los catalanes es lo bien que saben transmitir el orgullo que sienten por sus productos y sus tradiciones. Un buen ejemplo de esto es el Mató. Para los que no lo conozcáis, es una variedad queso fresco típico de Cataluña que se elabora a partir de leche de vaca a la que se añade leche de cabra u oveja, como se hacía antiguamente. Tiene menos grasa que otros quesos frescos debido al método de elaboración cociendo la leche, coagulándola con elementos vegetales como el cardo y zumo de limón, o animales, como el cuajo, y posteriormente filtrándola a través de un trapo en recipientes de mimbre o caña. El resultado es un queso cremoso y ligeramente dulzón, que se suele tomar como postre, siendo el mel i mató (mató con miel y nueces) el más conocido dentro y fuera de Cataluña. Otras versiones varietales de este queso son el Brousse occitano o la ricotta italiana.

El flan o flam en catalán de mató es uno de los postres tradicionales que se elaboran con este queso. Es muy fácil de hacer y el resultado es sublime. No os exagero nada si os cuento que ayer mi familia hizo fila en la puerta de la nevera esperando el momento en que yo sacara los primeros flanes del molde. ¡Vaya merienda buena hicimos los tres!

Ingredientes:

Para 12 flanes individuales.

  • 250 g de mató.
  • 250 g de nata de montar.
  • 100 g de azúcar blanco.
  • 1 sobre de cuajada.
  • 350 g de leche entera. Mejor si es leche fresca.
  • 200 g de caramelo líquido.

Preparación:

  1. Batimos el mató, la nata, el azúcar y el sobre de cuajada, en Thermomix, a velocidad 6 durante 20 segundos.
  2. Añadimos la leche y mezclamos nuevamente 10 segundos a velocidad 4.
  3. Vertemos un par de cucharadas de caramelo en el fondo de cada molde flanero.
  4. Con la ayuda de una cucharita llenamos con cuidado los moldes con la mezcla del flan.
  5. Horneamos a 200º al baño maría durante 30 minutos. Tienen que quedar algo doraditos en la superficie.
  6. Dejamos enfriar 10 minutos en la bandeja del horno al baño maría y después retiramos y terminamos de enfriar a temperatura ambiente.
  7. Introducimos en la nevera durante al menos tres horas para que terminen de cuajar.

Consejos:

  • Si no encontráis mató en vuestro supermercado, podéis sustituirlo por requesón, mascarpone o ricotta.
  • Es un postre perfecto para una gran comida familiar. Podemos preparar los flanes el día de antes y desmoldarlos muy fríos justo antes de servir.
  • También podemos hacer un único flan grande en un molde alargado de plum cake y servirlo a modo de pastel.
  • 4,3 puntos Weight Watchers por cada flan individual de 85 g.

0 comment on Flan de Mató

  1. Hola Laura,
    Te conocí ayer en la clase de Navidad de Thermomix (estupenda, ¿verdad?). Al visitar hoy tu blog me ha sorprendido mucho ver el flan de mató. Soy catalana pero llevo viviendo en Zaragoza 16 años. Cuando compro mató me lo como yo porque a los demás no les apetece probarlo. Haré el flan un día de estos a ver si sorprendo al resto de la familia.

  2. Hace un tiempo trabajaba en un restaurante y siempre comprabamos el flan de mató, hasta que un día probé de hacerlo yo….nunca más se compró pero tengo una duda,si lleva cuajada porqué lo horneas? la mayoria de postres que llevan los sobres de cuajada no se hornean, yo no lo hacía y quedaba rico, es más sencillo y no enciendes el horno que en los tiempos que corren no está mal.Un saludo

    • Hola Soco:
      La cuajada fermenta el flan con o sin calor, pero me gusta hornear el flan porque la nata cocida le aporta un sabor y una textura extraordinarios, que recuerdan a la panna cotta. Por otra parte, es cierto que la luz ha subido mucho, pero estimo que el coste de hornearlo no superará los 30 céntimos.

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