Panecillos de hamburguesa
Panecillos de hamburguesa

Cerrad los ojos un momento y pensad en la primera diferencia que advertís cuando os ponen delante una hamburguesa en un Burger de calidad frente a uno más mediocre. ¡Eso es, es el pan! Sí, señores, en el mundo de los Burger, el secreto también está en la masa. ¿No os habéis irritado sobremanera cuando el pan de vuestra hamburguesa se os deshace entre los dedos poniendo vuestras manos perdidas de salsa y jugos? Confieso que yo no lo soporto, así como tampoco me gusta comer una hamburguesa en un pan con miga dura, tipo chapata, por ejemplo, no es lo propio. El pan de hamburguesa ha de ser a la vez tierno y consistente, además de tener sabor a pan.  Esto normalmente no se consigue, salvo contadas excepciones, utilizando el producto comercial disponible en los supermercados.

Reconozco que hacer nuestro pan de hamburguesa desde cero lleva su tiempo, al menos 4 horas para respetar los tiempos de amasado, fermentación y horneado, pero de vez en cuando merece la pena meter las manos en harina y hacer de nuestras hamburguesas caseras una experiencia única e inolvidable. No lo pienses más y atrévete con esta Menualidad y haz el mejor pan de hamburguesa que hayas probado nunca.

Ingredientes:

  • 375 g de harina de fuerza.
  • 125 g de harina panadera.
  • 6 g de levadura seca de panadería o 18 g de levadura fresca.
  • 10 g de sal.
  • 25 g de azúcar (aquí puedes sustituir opcionalmente un 50% del azúcar por dos cucharadas colmadas de azúcar invertido).
  • 200 g/ml de agua tibia.
  • 75 g/ml de leche entera.
  • 1 huevo y una yema extra para pincelar.
  • 30 g de mantequilla.
  • semillas de sésamo tostado y negro (se pueden sustituir por semillas de amapola).

Preparación:

  1. Como es habitual cuando hacemos pan en modo directo, colocamos en un bol las harinas, la levadura (deshecha con los dedos si es fresca y en un extremo del bol), la sal (en el otro extremo del bol donde hayamos colocado la levadura), el azúcar (y el azúcar invertido, ya que éste ayudará a retener la humedad de la masa y los panecillos quedarán más tiernos), el agua, la leche y el huevo. Mezclamos bien los ingredientes, bien a mano con ayuda de una rasqueta de panadero, o bien en Thermomix a velocidad 4 durante unos segundos hasta que tengamos una mezcla homogénea.
  2. El amasado también puede ser a mano, utilizando el método Bertinet en series de amasado de unos 10 minutos y dando un reposo de 15 minutos entre cada serie, o bien en Thermomix, amasando durante 8 minutos a velocidad espiga, dejando un reposo de 15 minutos dentro del vaso y continuando con el amasado en velocidad espiga durante 8 minutos más.
  3. Ahora es el momento de incorporar la mantequilla en pequeños trozos en un último amasado de 10 minutos que también puede ser a mano o en Thermomix, en velocidad espiga. Una vez hayamos terminado este amasado, la masa tendrá un aspecto liso y elástico, se pegará un poquito a los dedos, pero no demasiado. Dadle forma de bola, colocadla en un bol pincelado con aceite, cubridla con film de plástico también aceitado y dejadla fermentar un par de horas en un lugar cálido, protegida de corrientes de aire (yo hago una cámara de fermentación calentando agua durante 4 minutos a máxima potencia en mi microondas. Una vez caliente y húmedo el interior, introduzco el bol y dejo a la vida actuar.
  4. Cuando la masa haya doblado su volumen, ya estará lista para formar los panecillos. Dividimos entonces la masa en 8 partes iguales de 120 g aproximadamente. Es importante recordar que no debemos rasgar la masa con las manos, es mejor utilizar una rasqueta o un cuchillo para dividir la masa. De esta manera, conservaremos el aire que se ha estado formando en su interior. ¡Ah!, y no hace falta que usemos harina sobre la mesa de trabajo, aunque podríamos utilizar una mínima cantidad para pulverizar la mesa si lo necesitamos). Dejaremos 5 minutos de reposo para que la masa se relaje procederemos a bolear con mucho la masa para aplicarle tensión a la superficie y que luego nos queden unos panecillos redondos y lisos.
  5. Colocamos los panecillos en dos bandejas de horno que habremos forrado con papel de hornear. Debemos centrar bien los panecillos en las bandejas para dejar suficiente espacio entre las porciones y el borde de la bandeja, unos 5 cm, para que tengan espacio suficiente para crecer en el segundo levado. Aplastamos un poco las bolas con la palma de la mano para darles la forma de panecillo y las dejamos levar de nuevo tapadas con un trapo de algodón limpio. El volumen de la masa deberá aumentar de nuevo hasta casi doblar su tamaño al término de una hora.
  6. Hacia el final del levado, cuando falten 15 minutos, vamos precalentando el horno a 200ºC. Cuando termine de levar la masa batimos una yema de huevo con un poquito de agua, pincelamos con la mezcla los panecillos y los espolvoreamos con las semillas de sésamo bien abundantes, porque luego al manipularlos una vez horneados muchas se caerán.
  7. Horneamos durante 15 minutos hasta que estén dorados. Sacamos inmediatamente de la bandeja caliente del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Consejos:

  • Este pan resiste muy bien la congelación. Si vas a congelar los panecillos que te sobren, antes envuélvelos bien en papel film o en bolsa de vacío.
  • Para darle un toque profesional a tu panecillo de hamburguesa, no olvides tostarlo en la parrilla untado con mayonesa, mantequilla o aceite de oliva.
  • Cada panecillo de hamburguesa tiene un aporte de 2,5 puntos en la dieta Weight Watchers.

3 Comments on Panecillos de hamburguesa

1Pingbacks & Trackbacks on Panecillos de hamburguesa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *