Carpaccio de Huevos de rey.
Carpaccio de Huevos de rey.

Mi amigo Luismi pasa parte de su vida en su pequeño pueblo dentro del Parque Natural del Moncayo, Añón. ¡Imaginaos qué lujo! Tanto por su bagaje personal, como por su formación académica es un enamorado de la naturaleza y sabe mucho sobre los recursos del monte. ¡Me sabe a gloria cuando te explica cosas sobre la vida de las plantas y te dice su nombre científico en latín! Y es que Luismi es un amigo muy especial y el más especial de todos mis amigos.

Hace un mes, vino a casa con un tremendo regalo, una cesta con la primera recogida de setas, entre las que estaba esta maravilla que es la Amanita Cesarea, comúnmente llamada Huevo de rey, Oronja o Amanita de los césares. Como veréis en la imagen, el hongo tiene un sombrero de entre 8 y 20 cm de diámetro, de color anaranjado, naranja vivo o naranja muy fuerte. Cuando empieza a desarrollarse tiene la apariencia de la yema de un huevo, de ahí su nombre tan curioso.

Huevod de rey.
Huevos de rey.

No había cocinado nunca esta seta, pero hace días que venía dándole vueltas a la idea de probar las setas en crudo, en ensaladas, por ejemplo, para degustar su sabor original. Así que, con su ayuda, inauguramos la cocina de otoño y nos dispusimos los dos a realizar un carpaccio vegetal cuyo sabor nos pareció sorprendente. ¡Mirad qué fotos tan chulas hizo Luismi! La preparación es súper fácil y os aseguro que asombraréis a vuestros comensales con un plato totalmente diferente.

Ingredientes:

  • 300-500 g de huevos de rey.
  • 60 ml de aceite de oliva.
  • Albahaca fresca.
  • 1 diente de ajo.
  • 75 g de queso parmesano en taco.
  • Pimienta negra recién molida.
  • Sal. (Yo utilicé flor de sal de Guerande)

Preparación:

  1. Limpiamos bien las setas con un trapo húmedo. Las cortamos en láminas muy finas y las disponemos en una fuente grande bien extendidas.
  2. En un mortero, machacamos bien el ajo, incorporamos el aceite y lo mezclamos bien para aromatizarlo.
  3. Disponemos sobre las setas hojas frescas de albahaca y pequeñas lascas de queso parmesano.
  4. Regamos con el aceite aromatizado la fuente, pulverizamos pimienta recién molida y por último condimentamos con cristales flor de sal, que se derretirán en nuestro paladar realzando el sabor del carpaccio.

Consejos:

  • Este plato es efímero, así que hay que consumirlo casi en el momento de su preparación para disfrutar de todos los sabores al máximo.
  • Una ración de 100 g de este carpaccio tiene un valor de 4 puntos en tu dieta Weight Watchers.

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