¡Caldito seas!
¡Caldito seas!

“Esto es lo que le dice un pollito a otro pollito cuando le quiere maldecir”.  Este viejo chiste infantil me arranca una sonrisa cada vez que lo recuerdo.  Sabéis que cada familia tiene sus palabras secretas (nosotros tenemos muchas, jeje), que sólo se usan dentro de la intimidad familiar y que fuera, muchas veces no tienen sentido, amén de que nos daría una vergüenza terrible compartirlas.  Pues este es el caso de caldito seas, porque así le llamamos nosotros a la sopita caliente de las noches de frío invierno.

Es una receta muy importante, porque es una receta de aprovechamiento absoluta. La mejor manera de llamarla es Ecosopa si además de asegurarnos de no tirar nada que sea nutricionalmente aprovechable a la basura, nos cercioramos de que los alimentos procedan de crianza o cultivos ecológicos.  Esto es una cocina sostenible y responsable, tanto desde el punto de vista de la economía, como de la calidad.  En los tiempos que corren, debería ser uno de nuestros objetivos al ponernos el delantal. Por nosotros y por nuestro entorno.

Un pollo, por ejemplo. Si lo compramos entero y lo despedazamos, nos salen ocho piezas de carne y  una carcasa. Ésta no se tira, se congela y cuando juntamos  dos o tres, hacemos un caldo con sus huesos.  Incluso con las carcasas del pollo asado sale un caldo riquísimo.  Las sobras de carne, tampoco las tiraremos, porque podemos aprovecharlas, además de en este caldo, en otras recetas como croquetas, ensaladas, arroces, etc… Lo mismo reza para los vegetales.  El verde de los puerros, esa media cebolla que me sobró de la ensalada, una zanahoria por aquí, unas hojas de perejil por allá… Todo ayuda a elaborar un buen caldito seas.  Por lo tanto, no hay una única receta para este plato. Cada día tendremos una sopa nueva y diferente.

Ingredientes:

  • 1 carcasa de pollo fresco o asado.
  • ½ cebolla grande.
  • 1 tallo de puerro.
  • 1 zanahoria.
  • 1 hoja de laurel.
  • ½ tomate.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 ½ de agua filtrada o mineral.
  • 1 muslo de pollo ya asado. También vale otra pieza, estamos haciendo una sopa de aprovechamiento con sobras.
  • 100 g de maíz dulce.
  • 200 g de verdura fresca (brócoli, espinaca, calabacín, zanahoria, calabaza, champiñones, lo que tengas en la nevera).
  • 120 ml. de vino blanco.
  • 100 g de pasta de cereal (fideos, cous cous, bulgur, mijo, a vuestra elección). También puedes usar arroz si eres celíaco.
  • 1 cucharada de albahaca seca (en invierno es más difícil encontrarla fresca).
  • 1 baya de pimienta cayena (opcional, pero le da mucha alegría).
  • ½ cucharadita de cúrcuma o en un exceso de lujo unas hebras de azafrán.

Preparación:

  1. En primer lugar, preparamos el caldo. Para ello, pondremos una olla grande al fuego con aceite en el fondo a calentar. Cuando esté bien caliente, ponemos la media cebolla en el fondo con el corte hacia abajo y dejamos que se dore mucho, casi hasta que se tueste.  Este truco le dará un color maravilloso al caldo.
  2. A continuación, metemos los ingredientes del caldo, huesos, el tallo verde del puerro bien lavado, la zanahoria, los dientes de ajo, el tomate y el laurel cubriéndolo bien de agua filtrada o mineral. Salpimentamos y dejamos cocer media hora, primero a fuego fuerte y cuando rompa a hervir, a fuego bajo.  Podemos acortar este proceso hasta 15 minutos en una olla rápida. Colamos y reservamos.
  3. En la misma olla, ponemos a sofreír las verduras, el maíz y el muslo de pollo cortados muy finos durante unos cinco minutos hasta que las verduras empiecen a tomar color y ablandarse.  Salpimentamos y opcionalmente añadimos la cayena triturada.
  4. Vertemos el vino blanco sobre el sofrito y dejamos que reduzca el alcohol durante dos o tres minutos.
  5. Agregamos el caldo que teníamos reservado y llevamos a ebullición. Incorporamos la pasta (yo utilicé bulgur, cous cous y mijo, pero unos fideos finos también valen, aquí se trata de tirar de despensa).  Cocinamos a fuego medio durante 7 a 10 minutos, dependiendo de la pasta que hayamos utilizado.
  6. Cuando falten dos minutos para acabar la cocción de la pasta, agregamos la albahaca, la cúrcuma y/o el azafrán. Rectificamos de sal si es necesario.
  7. Se sirve bien caliente y con amor.

Consejos:

  • Esta apenas tiene un coste de un punto en tu reserva de puntos diaria de tu dieta Weight Watchers.
  • También puedes terminar esta sopa con un picadillo de huevo duro y jamón dulce o serrano cortadito a tacos.

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